Caminar por las tierras en las cuales algún día se fue un elite 2200+, con tiers completos y logros de raiding indescriptibles, el lugar donde era respetado,temido,amado y cualquier otra cantidad de sentimientos humanos…
varias noches etilicas, múltiples encuentros con NPCs de la localidad nocturna,abrazos,perdones, risas, miradas, embarazos escapistas, progenie bastarda, encontramos de todo en este valle de alterac todos contra todos…distintas opiniones y etiquetas.:
-Ya no eres el mismo…
-Eres el mismo…
-Te ves bien…
-No te ves tan mal…
-Pensé que estarías peor…
-Marico estas destruido…
-La vida por ner’zhul *y un abrazo…
-Tus ojos se ven distintos…
- Deja de divagar…
-Yo no te odio…
-Anda al medico no te ves saludable…
-Eres una maquina…
-Los dovahkiin no tenemos tiempo para amar. :)
-Eres la evolución de los defectos que tenias hace años y la cauterización de los pocos valores que tenias.
Eso entre muchas cosas que me han dicho una gran gama de personajes que tenia abandonados por mi claustro etílico purificador del auto destierro de las tierras en que tengo mejor indice pvp…
En este lugar no soy tan fuerte ni estable como lo puedo ser en Azeroth…pero el tiempo ha pasado…y el dios dorado que dispara rayos mientras pisotea los cráneos de sus enemigos, ya no esta.
Esta un andrajo de fobias,miedos manías y barba, pero después del tercer día, los karmas se comienzan a nivelar y con una conciencia de paladin holy pude dormir sin la clásica dosis de 30 cervezas.
Despertar con el clásico temblor etílico con el quote de Borges…
“en un instante que hoy emerge aislado,
sin antes ni después, contra el olvido,
y que tiene el sabor de lo perdido,
de lo perdido y lo recuperado. “
De lo perdido y lo recuperado ,De lo perdido y lo recuperado ,De lo perdido y lo recuperado …en eso se resume los primeros días del retorno de este ahora moral.
Y ya que estamos acá:
Poema - Jorge Luis Borges
El tango
¿Dónde estarán? pregunta la elegía
de quienes ya no son, como si hubiera
una región en que el Ayer, pudiera
ser el Hoy, el Aún, y el Todavía.
¿Dónde estarán? (repito) el malevaje
que fundó en polvorientos callejones
de tierra o en perdidas poblaciones
la secta del cuchillo y del coraje?
¿Dónde estarán aquellos que pasaron,
dejando a la epopeya un episodio,
una fábula al tiempo, y que sin odio,
lucro o pasión de amor se acuchillaron?
Los busco en su leyenda, en la postrera
brasa que, a modo de una vaga rosa,
guarda algo de esa chusma valerosa
de Los Corrales y de Balvanera.
¿Qué oscuros callejones o qué yermo
del otro mundo habitará la dura
sombra de aquel que era una sombra oscura,
Muraña, ese cuchillo de Palermo?
¿Y ese Iberra fatal (de quien los santos
se apiaden) que en un puente de la vía,
mató a su hermano, el Ñato, que debía
más muertes que él, y así igualo los tantos?
Una mitología de puñales
lentamente se anula en el olvido;
Una canción de gesta se ha perdido
entre sórdidas noticias policiales.
Hay otra brasa, otra candente rosa
de la ceniza que los guarda enteros;
Ahí están los soberbios cuchilleros
y el peso de la daga silenciosa.
Aunque la daga hostil o esa otra daga,
el tiempo, los perdieron en el fango,
hoy, más allá del tiempo y de la aciaga
muerte, esos muertos viven en el tango.
En la música están, en el cordaje
de la terca guitarra trabajosa,
que trama en la milonga venturosa
la fiesta y la inocencia del coraje.
Gira en el hueco la amarilla rueda
de caballos y leones, y oigo el eco
de esos tangos de Arolas y de Greco
que yo he visto bailar en la vereda,
en un instante que hoy emerge aislado,
sin antes ni después, contra el olvido,
y que tiene el sabor de lo perdido,
de lo perdido y lo recuperado.
En los acordes hay antiguas cosas:
el otro patio y la entrevista parra.
(Detrás de las paredes recelosas
el Sur guarda un puñal y una guitarra.)
Esa ráfaga, el tango, esa diablura,
los atareados años desafía;
Hecho de polvo y tiempo, el hombre dura
menos que la liviana melodía,
que solo es tiempo. El Tango crea un turbio
pasado irreal que de algún modo es cierto,
el recuerdo imposible de haber muerto
peleando, en una esquina del suburbio.
